Châtillon

Mis queridos amigos y amigas les invito a hacer una nueva inmersión en el “océano Vicente”. Esta vez haremos un viaje virtual a una ciudad, que en la época de san Vicente se llamaba Châtillon-les-Dombes. Hoy se llama Châtillon- sur-Chalaronne. Actualmente es un ciudad pequeña de unos 4.000 habitantes. Está muy bien cuidada y es famosa por sus flores. Conserva muchas casas antiguas. Varias son de la época del mismo Sr. Vicente.

LO VICENTINO

Como siempre aprendo cuando viajo, les comparto lo que investigué es esta ciudad importante para los vicentinos y las vicentinas. Ya que fue un lugar valioso que repercutió en la teología y el proyecto pastoral de Vicente de Paúl. 

Estancia de San Vicente en Châtillon.  Creo que Vicente dejó la mansión de los Gondi por entender que su proyecto no estaba allí. Tuvo que irse a escondidas ya que no podía conseguir el permiso de sus señores. Ellos estaban muy contentos con él, incluso la señora Gondi era muy dependiente de él. Vicente, eclesiástico de 36 años, debía hacer su propio camino. Seguir esa poderosa voz de Dios que le susurraba otra misión, todavía no tan clara. ¿Por qué eligió Châtillon? Se dieron las circunstancias: el pueblo necesitaba un párroco. El mismo Bérulle le indica el lugar. En Julio de 1617 Vicente de Paúl viaja a Lyon con objeto de informarse sobre Châtillon.  Muy pronto asume como párroco: el 1º de agosto de 1617. Era jueves por la tarde. Le asisten dos sacerdotes asociados a la parroquia, Juan Besson y Pedro Genoud. Se lo registra como “sacerdote y bachiller en teología, de la diócesis de Dax”. La Iglesia parroquial se llamaba “San Andrés”. Cuando el Sr. Vicente arribó había cinco sacerdotes vicarios. Número que parecía grande para una parroquia de 2000 personas.  Aún así, y quizás porque ninguno le convencía demasiado, el 16 de agosto recibe a Luis Giraud, como coadjutor (vicario parroquial). Era un hombre capaz, ya que era Doctor en Teología. 

En esta parroquia consigue varios logros: robustecimiento de la vida sacerdotal de sus vicarios, formación religiosa del pueblo, digna administración de los sacramentos y, en general, un buen clima parroquial. ¡Pensemos cuánto hizo en tan solo 6 meses! 6 meses que además, estuvo tironeado por los múltiples pedidos de los Gondi para que volviera. Para ser justos, también digamos que la gente de dicha parroquia, en su mayoría, era buena. Tenían una fe arraigada, expresada en los signos de su Iglesia parroquial. Incluso, san Vicente aprende mucho de ellos.  

La fundación de la primera Cofradía de la Caridad (hoy llamados Asociación Internacional de la Caridad AIC). Que es, además, la primera de sus grandes obras. La comienza con laicos. Había comenzado en respuesta a una grave necesidad: la enfermedad en las familias pobres. Veamos cómo fue esta historia. Acomódense bien en sus asientos. El 20 de agosto de 1617 es la probable fecha del sermón dominical donde insta a los asistentes a ayudar a la familia enferma en la cercana y pequeña aldea de Maladiéres. Es decir, motiva a sus feligreses para ayudar a una familia que había caído enferma. Él mismo va a la tarde a visitarlos llevándoles algunos víveres. Una muestra de que eren gente buena, y que él predicaba bien, es que mucha gente se había movilizado para ayudar a los pobres enfermos. Llevaron todos juntos muchas cosas que se echarían a perder. Fruto de esa experiencia, y buscando que el bien se haga bien, el 23 de agosto funda la Cofradía de la Caridad. La formaron inicialmente 12 mujeres, entre nobles y burguesas. Se eligen a las directivas u “oficialas”.  En los próximos meses se sumarán cuatro más. Para hacer las cosas ordenadamente, logra que el 24 de noviembre, el arzobispo de Lyon apruebe las Reglas de la Cofradía de la Caridad. Si bien ya había fundado la Cofradía, el 8 de diciembre, fecha mariana, la buscó para el establecer oficialmente la Cofradía. Es decir, que tuviera la protección de Santa María.  Como la familia Gondi de modo más insistente le pide que vuelva, el 18 de diciembre Vicente viaja a París para charlar y negociar algunos temas con la familia Gondi. Cuando vuelve a la parroquia, ya sabiendo que se debía ir, en enero de 1618 una de las primeras cosas que hace es tener una reunión de la Cofradía de la Caridad. Asimismo, san Vicente ve tan útil esta Cofradía, que antes las diversas necesidades de los pobres que encuentra en tantos lugares, replicará este modelo. 

La partida de la Parroquia. El 3 de diciembre: Vicente administra en la parroquia su último bautismo: sólo hizo cuatro. Se nota que habitualmente esta tarea se la delegaba al coadjutor. Finalmente, el 31 de enero dimite oficialmente como párroco de Châtillon. Entrando en el hombre Vicente, sabemos que realmente dejó con pena deja esta parroquia en donde había sido muy feliz, y había cosechado buenas amistades. Se va, como todos suponen, para volver a París con los Gondi. Para saber cómo termina la historia parroquial, lo sucede como párroco su anterior coadjutor Luis Girard, hombre inteligente y bueno. Menos mal. 

Como meditación. Este lugar es imborrable para nosotros ya que en este pueblo descubrió más vivamente la llamada de Dios a servirlo a los pobres. Por tanto, la visita a Châtillon conlleva analizar nuestros métodos para revertir la pobreza. Ver cómo acompañamos a los pobres, advertir si somos capaces de proponer un tipo de promoción que apunte a un cambio social. No caer en el mero asistencialismo, que hoy puede ser una  forma de populismo o de incapacidad de algo más liberador. Apuntamos a globalizar la caridad. Creo que lo peor que les puede pasar a las personas y a los grupos es el miedo, la ignorancia, el desamor y la falta de profetismo en el servicio al pobre. Contra estas cosas la Familia Vicentina está invitada a actuar.

 Vicente nos invita a dar al mundo de los pobres no sólo una ayuda social, sino una buena catequesis y una actualizada teología, a brindar una moral liberadora, a vivir con ellos una liturgia que capte y valore la religión popular como preparación evangélica. 

¿QUÉ VER EN CHÂTILLON?

1) La Iglesia de San Andrés. La primera construcción es de  1272. Hubo otras. La actual es del  siglo XV. El exterior: es llamativo. Con su fachada de ladrillo y su tejado rojo, con su reloj y rosetón. Incluso, para esa pequeña población, la iglesia tenía una gran altura. Es curioso su campanario octogonal. Es posterior, del año 1736.

El interior. Es gótico flamígero. A los lados de la nave se abren 14 capillas, (número poco frecuente para ese lugar). Fueron edificadas y ornamentadas por familias ricas y por ciertos gremios. Sus significaciones son muy bellas y catequéticas. Si miramos el mobiliario sagrado (altar mayor, imágenes, órgano, etc.) es posterior a san Vicente. 

También las vidrieras del presbiterio son posteriores a San Vicente. Fueron realizadas entre 1890 a 1892. Lo que simbolizan es bien bonito: 1) Las del altar mayor. Conmemoran el establecimiento de la primera Cofradía de la Caridad en Châtillon. 2) Los ventanales de los costados evocan la vida de san Vicente. Arriba del templo hay una sala, a la que lleva una escalera, con entrada en el templo mismo. Este recinto se reservaba para los “sacerdotes asociados”. Allí  cantaban la liturgia de las horas con el párroco y también era sala de estar. Salgamos del templo y sigamos visitando.

2) El Mercado. El actual es del siglo XVII y está al lado de la iglesia parroquial. Casi todo es de madera. El anterior fue  devorado por un incendio en 1670. Incluso se quemaron muchas casas. El extenso techo del Mercado es sostenido por 32 columnas: son troncos de roble de un bosque próximo. El mercado está en el mismo lugar que lo conoció Vicente de Paul. Caminemos ahora hacia la izquierda. 

3) El domicilio de san Vicente. Al lado del  mercado. Son dos casas. La casa de la derecha era donde vivía  el párroco y los clérigos asociados. En la de la izquierda vivía Juan Beynier, el anfitrión de Vicente. La casa cural estaba alquilada a un seglar, pero Vicente pudo recuperarla, el 11 de noviembre de 1617, un mes antes de partir. La antigua  casa de Beynier asi como la antigua casa cural, la compraron las Hijas de la Caridad en 1878. Las dos, hoy son una. De la época de Vicente queda la  escalera y algunas puertas. 

En la hoy capilla es el lugar donde vivía y atendía Vicente. Se exponen facsímiles de la regla original de la Cofradía, que firma Vicente en 1617 y otros documentos. En la pared de atrás, una gran mural pintado en 1883 representa la fundación de la Cofradía de la Caridad. Otra pintura digna de verse es la de Nicolás Andrés Monsiau que fue regalada por Napoleón III en 1868 a las Hijas de la Caridad. Representa a san Vicente rescatando niños en la nieve. Un tema que se repetirá en numerosos cuadros. Como ven este es un buen lugar para releer el acontecimiento fundacional vicentino. Salgamos, cuidado con la escalera. 

4) La Plaza San Vicente de Paúl. Pequeña, frente al hospital. Hay una estatua sedante del santo. Es de 1855. Fue donada por la Sociedad de San Vicente de Paúl. Lleva varias inscripciones, leamos: “Buena gente de Châtillon: adondequiera que vaya, siempre estarán conmigo ante Dios”. “San Vicente de Paúl, párroco de Châtillon en 1617”. El artífice es Cabuchet. Detrás de la plaza estaba el antiguo convento de las ursulinas de 1639. Avancemos unos pasos. 

5) Antiguo hospital y Farmacia. Hoy es un centro cultural. Lo importante es que en este mismo lugar se fundó el 8 de diciembre de 1617 la primera Cofradía de la Caridad. Dijimos que la formaban  señoras pero no era excluyente, de hecho, se nombró tesorero a Juan Beynier. Estaba asistida, aparte del Sr. Vicente, por 3 sacerdotes residentes en Châtillon. ¿En qué lugar se fundó? Sostengo junto con otros, que se instituyó en la capilla del hospital. A partir de 1900 ya no funciona como capilla.  Hay un cuadro de 1732 del “beato” Vicente de Paúl. Hay otra pintura encima del altar mayor: Vicente de Paúl trae el viático a un enfermo en cama.  Representación no frecuente.

Para el que le interese, hay una muestra de una farmacia o botica antigua ilustra cómo operaba la farmacopea antigua. 

6) Municipio o Alcaldía. Hay un cuadro de San Vicente con la Cofradía de la Caridad. Allí, san Vicente lleva la casulla rojo, símbolo de la caridad

7) El castillo. De ladrillo y piedra. Sólo subsisten muros y puertas menores. Sabemos que dicha ciudad antes fue dominio de Saboya y recién en 1601 pasó a ser territorio francés. Los combates por ese motivo llevaron a la ruina el castillo en 1595.

8) Los puentes. Si les queda un poco de tiempo, crucen los diversos puentecitos que cruzan el río Chalaronne. Son seis puentes menores y un pasaje cubierto. 

Muy bien mis amigos y amigas, hicimos un paseo más, lo hemos logrado y lo han logrado. 

[1] El origen del nombre: significaría “pequeño castillo sobre la laguna”.

[2] La parroquia se restauró en 1966. Salieron a la luz algunos escudos y armas no destruidos totalmente durante la Revolución Francesa. Son de 1615. Unos pertenecían a la familia La Chassaigne. ¿Por qué digo esto? Para Collet, segundo biógrafo de san Vicente, fue la señora de La Chassaigne quien le sugirió a Vicente de Paúl la predicación sobre las necesidades de esa familia enferma. De hecho, ella figura entre las primeras integrantes  de la Cofradía de la Caridad de Châtillon.

[3] En la Iglesia de San Sulpicio, en París, hay una copia de esta. Realizada en 1857.