Categoría Paseos: I París

Antiguo San Lázaro

¡Buenas mi gente! Vamos a continuar conociendo las huellas vicentinas en esta ciudad tan antigua y secreta como es París. Comencemos esta nueva aventura.

IGLESIA DE SAN LORENZO

IR. Tomamos el Metro 4 en la estación Saint-Placide con dirección a Porte de Clignancourt y bajamos en Gare de l’Est. ¡Cuidado con los carteristas! Salimos dirección boulevard Magenta. Caminamos hasta 68, boulevard Magenta (París X).

EL TEMPLO

EXTERIOR. Templo dedicado al diácono san Lorenzo, que nos recuerda el valor del servicio a los pobres. Templo antiguo, su origen es del año 583. Lo más antiguo que se conserva es una torre, del siglo XII. La iglesia actual es del siglo XV, aunque con varias remodelaciones. Amo la arquitectura y viendo globalmente su exterior, capto que es un «lío» de diversos estilos. Sin embargo, la FACHADA es bien bonita, neogótica, del año1865. Tiene en el ángulo superior la Trinidad. Más abajo, en la puerta misma, a Jesús y los apóstoles. ¿El Pórtico qué contiene? Comienza con la resurrección de Cristo. Luego, narra sucesos de la vida de san Lorenzo, lo hace con vivos colores. Aquí vemos 1) El servicio de san Lorenzo a los excluidos. 2) Los romanos paganos que quieren robar el dinero de la Iglesia. 3) Los pobres como el verdadero «tesoro» de la Iglesia. 4) Su martirio, realizado por el genocida imperio romano.

A la derecha de la iglesia hay un parque, la Glorieta San Lorenzo, en cuyo espacio estaba el antiguo cementerio parroquial.

INTERIOR. Sin duda, este templo es más bello por dentro. Encontramos un hermoso gótico. Se pueden contemplar en el techo bellas nervaturas. En sus remates hay interesantes mensajes. Entre ellos un viacrucis (1657-1659). Vemos los signos del diácono san Lorenzo entrelazados al estilo francés (LS) y también la palma del martirio. El órgano del templo es de calidad, como en muchas parroquias parisinas.

LO VICENTINO.

San Lázaro no es una Iglesia destacada dentro de la ciudad de París, pero es valiosa para la Familia Vicentina. Este barrio de la ciudad es bastante más pobre que el de nuestra Casa Madre. Las veces que entré al templo de san Lázaro, observé con alegría que mucha gente pobre o inmigrantes necesitados vienen aquí a rezar. Encuentran un lugar para ellos.

Ahora viajemos un poco en el tiempo. Adriano Le Bon (1577-1651), prior de San Lázaro, acompañado por Guillermo Lestocq (+1661), párroco de San Lorenzo, ofertó en 1630 el priorato de san Lázaro a Vicente de Paúl. La comunidad religiosa que allí residía, los canónigos de san Lázaro, con el correr del tiempo habían perdido su función original. Además, los religiosos envejecían y no había nuevas vocaciones. Por tanto, buscaban a alguien bueno y entregado para traspasar la propiedad. ¿En quién pensaron? En Vicente de Paúl, el cual dudó mucho antes de aceptar. Pero, tras insistirle y después de un examen prolijo, aceptó. El Sr. Vicente nos dirá, tiempo después, que al escuchar la propuesta de donación: «Tenía los sentidos embotados lo mismo que un hombre sorprendido por el ruido de un cañón que dispara a su lado, sin que él estuviera prevenido… me quedé sin palabras». (ES V, 510). La imagen no puede ser más gráfica… y sonora.

La Iglesia de San Lorenzo fue desde 1632 a 1660 nada menos que la parroquia de Vicente de Paúl. San Lázaro no era parroquia, su parroquia era San Lorenzo. También fue la parroquia de Luisa de Marillac desde 1641 a 1660. Ella y otras hermanas solían orar y vivir la misa de Pascua en esta Iglesia. El párroco Lestocq enviaba confesores a la Casa-Madre de las Hijas de la Caridad. Asimismo, Lestocq asistió a Luisa de Marillac en su lecho de muerte y presidió su funeral. Santa Luisa había pedido ser enterrada en San Lázaro… pero el párroco enterró sus restos mortales en San Lorenzo. Aquí estuvo su tumba por 95 años, hasta su traslado a la Casa-Madre de las Hijas de la Caridad en 1755. Otro párroco, Nicolás Gobillon (1626-1706), que reverenciaba a Luisa de Marillac, escribió su primera biografía. Vamos a ir caminando en el templo de izquierda a derecha. Si estamos atentos veremos:

El Altar de santa Luisa. La vidriera muestra a santa Luisa y a las primeras hermanas bendecidas por san Vicente. Asimismo, hay un cuadro de santa Luisa y las hermanas llevando alimentos a los pobres del barrio. El cuadro es de 1922. Tiene una inscripción: «felices los misericordiosos».

Altar de San Francisco de Sales. Merece ser restaurado. Hay una estatua que lo representa escribiendo. Lo señala como gran escritor, que lo fue. La vidriera también hace referencia a él como obispo modelo de paz y mansedumbre.

En este altar estuvo el cuerpo de santa Luisa desde 1660 a 1755. Marca el sitio donde reposó su cuerpo una simple cruz con las palabras SPES UNICA (única esperanza), esta era una frase bastante utilizada en París ante la muerte. Debajo de la Cruz, una inscripción dice: Aquí han reposado durante 95 años los restos de la bienaventurada Luisa de Marillac, viuda de Legras. Fundadora y Primera Superiora de las Hijas de la Caridad, siervas de los pobres enfermos».

Siguiendo de izquierda a derecha, pasando la capilla del Santísimo encontramos una inscripción que dice: «1660. San Vicente de Paúl, fundador de los sacerdotes de la Misión y de las Hijas de la Caridad, acudió con frecuencia a San Lorenzo, su iglesia parroquial».

El Altar de San Vicente. Casi llegando a la puerta de salida y enfrente del Altar de santa Luisa. Lo más significativo es la VIDRIERA. Ella es grande, bella y contiene toda una catequesis en sí misma. Es del año 1934. Expresa a un Vicente de Paúl guiado por el Espíritu Santo para evangelizar a los pobres. Muestra a san Vicente junto a las obras de misericordia que realizó (galeotes, cautivos de Argel, pobres, heridos, etc.). Miremos las inscripciones de arriba hacia abajo. Están representadas las tres virtudes teologales. Fe (la llama del corazón), esperanza (la barca), Caridad (el ave Fénix). Le sigue el lema de la Congregación de la Misión: Evangelizar a los pobres es mi misión. Abajo y lástima que no está actualizada, encontramos la fecha de nacimiento del Sr. Vicente. Dice 1576 (debería decir 1581). A ver si un día se puede arreglar… luego sigue la fecha de su muerte, 1660 (ésta está bien).

EL ANTIGUO SAN LÁZARO.

IR. A pie tomamos a la derecha el Boulevard de Magenta 77, enseguida hacia la izquierda la calle de Faubourg San Dionisio, hasta el 107.
Esta zona hoy es más conocida por la estación de trenes y los negocios… pero para la Familia Vicentina es el lugar de la gran Casa-Madre de la Congregación de la Misión. ¿Hoy no? No. Ya lo explicaremos. Noten que tanto nos identificó esta casa, que se llamaba Lazaristas a buena parte de los sacerdotes y hermanos de la Congregación de la Misión. Nombre que a mí me gusta decir. Aunque respeto al que no. Hablando del nombre, ¿a qué Lázaro hace referencia? Los leprosarios o lazaretos se vinculaban con la parábola de Lázaro (Lucas, 16, 19-31). Se supone que el pobre Lázaro, por sus llagas y úlceras era leproso. Esto está claro, pero éste es el otro Lázaro, el hermano de María y Marta, vuelto a la vida por Jesús (Juan 11, 1-43). Así parece referirse Vicente de Paúl, cuando dice de la Casa de San Lázaro, que por los retiros que allí se daban, debía ser un lugar de resurrección. Asimismo, el Lázaro que figuraba en el escudo de San Lázaro, era el hermano de Marta y María.

EL LUGAR. San Lázaro era una finca muy antigua, ya existía en el siglo VI. Disfrutó durante siglos el favor real. La propiedad de San Lázaro, no era sólo ese terreno, sino otras propiedades y casas. Un total de 32 hectáreas. También le pertenecía la feria de San Lorenzo (cruzando la calzada). Con todo eso nos la donaron. Más adelante, el Padre Jolly, tercer Superior General de la CM, compró un terreno de 20 hectáreas. El total sumaba 52 hectáreas. Nuestra Casa Madre llegó a ser la mayor propiedad eclesiástica de París. No era la más rica, pero sí la más extensa.

VICENTE DE PAÚL VIVIÓ AQUÍ DESDE 1632 HASTA SU MUERTE EL 27 DE SEPTIEMBRE DE 1660.

En Vida de Vicente de Paúl, esta casa era: Casa Madre de la Congregación. Casa Provincial de Francia. Casa de formación de los misioneros. Seminario interno. Seminario de los nuestros estudiantes. Sede de los misioneros que misionaban el campo. Productora de bienes para financiar obras de pastoral y obras sociales. Además, tenía apostolado con los externos: 1. Retiros a ordenandos (más de 12.000 personas entre 1632 y 1660). 2. Retiros de clérigos y seglares (más de 20.000 personas en 20 años). Allí hizo retiro entre otros; Bossuet, obispo de Meaux, y De Raneé, fundador de los trapenses reformados. 3. Se reunía la Conferencias de los Martes para el clero diocesano. 4. Lugar de atención a los refugiados en tiempo de guerra. 5. Lugar de asistencia a las víctimas del hambre.

En tiempo de san Vicente no era leprosario o leprocomio. Pero sí, alojaba a unos pocos enfermos psiquiátricos y algunos detenidos de familias pudientes. En San Lázaro había, además, un juzgado.[2]

SAN LÁZARO LUEGO DE SAN VICENTE DE PAÚL.

Con el tiempo, San Lázaro continuó siendo, en líneas generales, lo que era desde la época de su fundador: Fundamentalmente fue Casa Madre de la Congregación de la Misión. Y la base económica para el servicio material y espiritual de los pobres. Todo esto lo fue desde 1632 hasta 1792. Padeció un injusto asalto por parte de los casi revolucionarios. El lugar fue saqueado y deshecho (para no decir reventado) por una multitud caótica, la mañana del 13 de julio de 1789. Iban en busca de comida, vino y armas (que no había), pero de paso se robaron todo: puertas, ventanas, cuadros, libros, documentos, reliquias, medicinas, queso, dinero, etc. Un asaltante murió ahogado dentro de un barril de vino de la casa. Bebió tanto que cayó dentro (hay que beber con moderación). Eso sí, no robaron ni rompieron los crucifijos de más de las 600 habitaciones. Los misioneros, actuando prudentemente, dejaron el lugar. Así se salvaron de que los mataran o torturaran. Unos 100 misioneros volvieron. En 1790 la Casa paso a ser propiedad del Gobierno. El 1 de septiembre de 1792, llegó la orden del Estado de abandonar nuestro Edificio. Desde esa época nos sacaron para siempre. ¿En que se transformó la Casa Madre? En cárcel en 1794. Una enorme prisión. El Estado francés nunca la devolvió a la comunidad y quedó por años como prisión. En un momento dado (¿1825?), se lo transformó en cárcel de mujeres hasta 1932. Como muchas prostitutas tenían enfermedades venéreas, se hizo al lado un hospital de enfermedades sexuales y hospital general para las reclusas. Con el tiempo se amplió de hospital de enfermedades venéreas a hospital generalista abierto al barrio. Una curiosidad, Mata Hari estuvo presa aquí en 1917. Luego fue fusilada pero en otro lado. San Lázaro fue cerrado como cárcel en 1932. Al año siguiente, demolida en su mayor parte. Siguió como hospital. En el año 2000 dejó de ser hospital y se construyó una Mediateca Françoise Sagan.

Caminemos por el lugar. ¿Del san Lázaro de antes de la revolución que queda? La verdad…. Prácticamente no queda nada. Lo lamento. La antigua Iglesia era bonita. En ese templo fue enterrado Vicente de Paúl. Beatificado en 1730, su cuerpo se presentaba acostado, en una urna dorada, con el lado delantero de cristal. Estaba encima del altar lateral dedicado a san Lázaro. En esta iglesia había una docena de cuadros pintados a raíz de su canonización. Muchos obispos fueron consagrados en esta capilla, en tiempo de Vicente de Paúl y posteriormente. Hoy sólo podemos ubicar el espacio, estaba a la derecha de la actual plaza Alban Satrange.

Digno de verse es el MURAL DE SAN VICENTE ejecutado en 1988. Es obra del pintor Yvaral Vasarely, (1934-2002), financiado por el Distrito X. Por efecto del sol, hoy está bastante desteñido. Está a la izquierda de la plaza.

Los edificios que ocuparon Vicente de Paúl y sus misioneros se ubicaban en la ya mencionada plaza Alban Satrange, construida en 1964. La plaza fue totalmente renovada en el 2020. Estando allí, veamos el MONUMENTO A SAN VICENTE, es un pedestal de granito gris con un medallón de bronce (copia del acuñado el año 1960 para el tricentenario de su muerte). Fue inaugurado el 20 de junio de 1974. Su texto dice «Tengo pena de su pena». La frase es de una carta dirigida a santa Luisa. Pero ese texto más las penas de Luisa de Marillac, se lo quiere aplicar a los mares de lágrimas que salen del mundo de la pobreza. El monumento incluye los años del Señor Vicente: 1581-1660. Como les señalé, el distrito X de París tiene zonas bastante pobres. Es frecuente encontrar bastante gente en la plaza, muchas hablando a los gritos. Así que para una visita provechosa, lo mejor es ir cerquita del guía.

El escudo de San Lázaro, que se remonta al siglo XIII, fue colocado encima de la antigua capilla del hospital. Del escudo queda sólo una parte. La ex capilla será transformada en anfiteatro. Soy socio de la mediateca y me tienen al tanto. Sobre ese muro del ex templo hay una Placa: Recuerda la presencia y acción social de Vicente de Paúl. Por el costado entramos al bello jardín de la Mediateca. Podemos entrar a la mediateca y subir sus tres pisos. De allí podemos mirar la Gare du Nord (estación de los ferrocarriles del norte) queda cerca de allí y era parte de la finca.

Al costado de la mediateca, hay otro jardín con juegos de niños. Antes de la revolución era la entrada a la granja. Allí también estaba un pozo que daba una excelente agua, que consumían los cohermanos. No queda nada.

Antigua Casa-Madre de las Hijas de la Caridad (1641-1792) 94-114, calle del Faubourg San Dionisio, París 10. En la actualidad no quedan ni las migas de la antigua Casa Madre de las hermanas. Veremos una manzana con diversos edificios, sin nada que recuerde lo que fue. Pero antiguamente, frente al primitivo edificio de San Lázaro, en la acera opuesta, estaba la pretérita Casa-Madre de las Hijas de la Caridad. Las hermanas pagaban al principio una renta a los Lazaristas, pero llegaron a ser propietarias desde el 1 de abril de 1653. La venta fue prácticamente un regalo de hermanos. Es famosa la anécdota cuando se hundió un techo de la casa el 7 de junio de 1642. Escaparon indemnes Luisa de Marillac y las hermanas. Lo vieron como una señal providencial del amor de Dios por la Compañía.[3] Aquí murió santa Luisa el 15 de marzo de 1660. Un detalle, había una estatua del siglo XIV, que ornó una puerta de París cuando tenía murallas. Derribada esta puerta, se hizo donación de la estatua a las Hijas de la Caridad (1681). La colocaron en el jardín de la antigua casa. La imagen era conocida como Nuestra Señora de las Misiones. Llegada la Revolución, la imagen fue robada. Con el transcurso del tiempo volvió a las Hijas de la Caridad. Está en la cripta de la actual Casa-Madre de la rue de Bac.

Feria de San Lorenzo. Av. Magenta 85. Era antigua, ya estaba en el siglo XII. En tiempo de san Vicente, estaba en el extremo norte de la propiedad. Hoy plaza santa Luisa. Además de comestibles, había representaciones escénicas, juegos y competiciones. Vicente no era muy amigo de todo ello. La Congregación fue propietaria de la feria hasta la Revolución. Un mercado público, el Mercado San Quintín, construido en 1866 y situado al oeste del bulevar Magenta, lo reemplaza hasta hoy.

PARROQUIA DE SAN VICENTE DE PAÚL.

Seguimos por el Boulevard Magenta, luego giramos a la izquierda, tomamos la rue La Fayette. Llegamos a la Place Franz Liszt (1811- 1886). Esta plaza toma su nombre del célebre compositor que vivió a poca distancia de allí. Señalemos que Liszt estuvo en la casa vicenciana de Montecitorio, Roma. En dicho lugar hizo su retiro preparatorio a la tonsura. Pero luego no siguió la carrera eclesiástica. La música agradecida.
Ascendemos por la rue Bossuet, para llegar a la Iglesia de San Vicente de Paúl. Está en un lugar elevado. Era parte de la antigua propiedad de San Lázaro. Hoy es una iglesia parroquial diocesana, con la advocación de San Vicente de Paúl. La parroquia tiene grupos vicentinos. Muchas veces cuando la gente busca nuestra Iglesia San Vicente (que no es parroquia), se confunde y viene aquí.

La construcción de este gran templo duró, con interrupciones, de 1824 a 1844. Su principal arquitecto fue Santiago Ignacio Hittorf, quien también diseñó la Gare du Nord (la Estación del Norte), completó la Plaza de la Concordia e hizo otros muchos edificios.
Es llamativo el FRONTISPICIO, con una «Glorificación de San Vicente de Paúl». Lo representa en medio de Hijas de la Caridad, misioneros Lazaristas, niños expósitos, un recién convertido. Abajo, las doce columnas corresponden, a los doce apóstoles.

INTERIOR. La Iglesia es un tanto oscura, por las columnas internas y las ventanas muy altas. Pero en su conjunto es agradable, casi majestuosa. Nótense las incrustaciones del suelo. El hermoso órgano, es obra de Cavaillé-Coll (siglo XIX). Magnífico en medio del Rosetón. En la Nave central hay vidrieras de San Vicente y de San Francisco de Sales.

Las columnas jónicas, en dos hileras (se llaman stylo) dirigen hacia un friso: 205 santos, varones de un lado, mujeres del otro, van en procesión hasta Cristo, que está como Señor. Jesús aparece también en la semi-bóveda del ábside, rodeado de profetas, reyes y apóstoles, mientras bendice a los niños que le trae san Vicente (a la izquierda). No se le ve el semblante a éste, ya que mira al Señor.
Una inscripción en la pared recuerda a Luisa de Marillac, cofundadora de las Hijas de la Caridad.

En la Capilla del Santísimo, vemos la típica estatua del caritativo Vicente de Paúl, con niños. Dicha estatua, le sirvió a Pierre Fresnay para inspirarse en su caracterización de San Vicente en el premiado film Monsieur Vincent. Ahora, observemos dos vidrieras modernas que dicen: 1. Caridad. 2. San Vicente de Paúl, apóstol de la Caridad, ruega por nosotros.
Salimos. Hay un centro juvenil, puesto bajo la advocación del santo (12, calle Bossuet). Rodeamos la Iglesia y por la rue de Belzunce llegamos al 6, rue de Rocroy. Es el colegio Saint Vincent de Paul. Delante está la típica estatua francesa de un san Vicente con un niño en brazos y otro asido de él.

Detrás de la Iglesia está la pequeña rue Saint Vincent de Paul. El nombre fue dado en 1847. Luego, vamos por el Boulevard Magenta. Seguimos por rue Dunkerque. Entramos en la Gare du Nord. Tomamos la línea 4, para volver a la Casa Madre. La última vez, llegamos para la hora de la cena. Después de lo que vimos, me gusta recordar que la comida es un acto de amor a los otros y con los otros.

Les dejo algunas preguntas para meditar y completar este paseo virtual. ¿Qué santos inspiran mi servicio a los más pobres? ¿Qué parte de mis bienes, propios y comunitarios, pongo al servicio de un cambio social? ¿Cuido estos lugares: donde vivo, donde trabajo y donde evangelizo? ¿Qué películas ayudaron mi crecimiento espiritual?

[1] Cf. RYBOLT, John E. Tras las huellas de Vicente de Paúl. Guía vicenciana de Francia. Salamanca. CEME. 2004. 23-127.

[2] Vicente refiere cierto día a las Hijas de la Caridad: «Al pasar por el patio de San Lázaro para venir aquí, me han dicho que la justicia se había reunido para condenar a un hombre. Esto me impresionó sensiblemente.» ES IX, 226

[3] Otra anécdota. Cerca había una fuente púbica de agua. Las jóvenes hermanas debían traer el agua a diario en cubos. También allí se surtían muchos aguadores, que decían groserías acerca del cuerpo de las hermanas. ¡Gente fina si las hay! Por estas groserías estaba un día una hermana llorando, en la entrada principal de San Lázaro. San Vicente le llenó los cubos de agua, cruzó con ella la calle y les dejó los cubos en la casa. A partir de esa vez, dispuso que las hermanas entraran en San Lázaro para hacer su provisión de agua. El Sr. Vicente era un verdadero caballero.|

Cercanías de la Casa Madre Lazarista

Como París fue el centro de operaciones de San Vicente por 50 años, bien vale la pena conocerlo. En estas visitas vicentinas, también haremos alguna referencia al París cultural, en la medida que estén dentro de nuestra ruta.

En todos los paseos vicentinos en París, saldremos del mismo lado. Siempre partiremos de la Casa Madre Lazarista, que en esta sección será «nuestro ombligo del mundo». ¿Dónde queda? 95, rue de Sèvres. PARIS. Más datos, estamos en la margen izquierda del río Sena, en el 6º arrondissement de París. Esa palabra «rara» la podríamos traducir por «distrito». París está dividido en distritos o arrondissements.

Siempre he pensado que un paseo de estas características nos permite conocer mucho de la historia y de las biografías. Para quien ya hizo el paseo, es una buena forma de profundizar. En otros genere deseos de hacerlo. Creo que con estas indicaciones, los pueden hacer solos. O si desean con nosotros. Y para el que no tiene pensado venir, les propongo un relato divertido y profundo que les permitirá crecer en el conocimiento de lo Vicentino en sentido amplio.

Tres recomendaciones más:
1) Les invito a leer las notas a pie de página. Encontraran además de la bibliografía, datos curiosos.
2) Como es un paseo. En algunos lugares ponemos fotos. Cuando vean un número así 1 es la foto del lugar.
3) Como es un paseo meditativo, al final siempre les dejaré algunas preguntas.

Ahora sí, vayan a ponerse ropa cómoda y comenzamos el paseo!

Cercanías de la casa Madre de la Congregación de la Misión [2]

LA SEDE DE KERING [2] Salimos de Casa Madre. Caminamos unos pocos metros a la derecha. Llegamos al 40 Rue de Sèvres. Fue el Hospicio de los Incurables. Fundado en 1634 por el cardenal de La Rochefoucauld, gran amigo de san Vicente. Nuestro fundador alguno vez vino aquí a visitar a ciertos enfermos conocidos. A su muerte, el cardenal siguió cuidando el lugar, ya que donó buena parte de su fortuna a este Hospicio, que se mantuvo sólido.

En 1878, fue rebautizado como Hospital Laennec. Lleva el nombre del médico que descubrió el estetoscopio. Él fue doctor en dicho centro médico. Incluso, vivió un tiempo cerca de aquí. La capilla del hospital es de enorme belleza. Notable su espadaña. Con el tiempo, dicha capilla tuvo el triste fin de acoger al obispo François Ducaud-Bourget. Era un lefevrista que organizaba misas tridentinas en París a partir de 1971.

En 2010, este edificio fue reasignado y remodelado. Las obras se terminaron en 2014. La parte central del antiguo hospital se transformó en oficinas que albergan la sede de Kering. Como el hospital llegaba a lo que hoy es la calle Vaneau, del sector lindante a la calle, se construyeron elegantes departamentos que ustedes pueden apreciar tomando un helado.

El grupo Kering es un conjunto de empresas comerciales francesas creadas por el millonario empresario François Pinault. Este grupo comercializa ropa en más de 120 países. Trabaja especialmente ropa de lujo y deportiva.

PLAZA DE SAN SULPICIO.

Caminamos por Rue de Sèvres y tomamos a la derecha por Rue du Vieux Colombier. La calle nos lleva a la Plaza de San Sulpicio.

 

LO VICENTINO.

Olier fue amigo de san Vicente y ambos pertenecen a la Escuela de la Espiritualidad Francesa. Olier fundó la congregación de San Sulpicio (sulpicianos). Construyó un seminario. El edificio subsistió hasta la Revolución. Fue demolido entre 1802 y 1808. El antiguo seminario ocupaba la Plaza San Sulpicio.[3] Los sulpicianos volvieron, pasada la Revolución y construyeron otro seminario al costado. Pasando la hoy calle Place Saint-Sulpice. Lo habitaron en 1826. Permanecieron hasta 1906, cuando les forzó a dejarlo la legislación anticristiana. El edificio pasó a ser propiedad del Estado, y lo es aún hoy. Sus locales dan cobijo a algunas oficinas del Ministerio de Economía (Hotel des Finances). Alguna vez entré en el él para comprar sellos necesarios para pagar la renovación del visado anual.

Por dentro se conserva el bello patio del seminario. Saben? Aquí cursó sus estudios seminarísticos san Juan Bautista de la Salle (1651-1719), fundador de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Él establecería, a petición de los sulpicianos, escuelas en esta parroquia.

La construcción de esta plaza fue de 1757 a 1838 (1). Hay en mitad de ella una gran fuente, imposible no verla, construida en 1844. Ostenta las efigies de cuatro célebres predicadores: los obispos Bossuet, Fenelón, Fléchier, Masillón. Están en nichos, en postura sedente, con los textos haciendo referencia a su capacidad de predicación. Sobre su cabeza el escudo de la respectiva diócesis. (Un poco de humor: llaman a esta fuente «de los cuatro puntos no cardinales»; porque ninguno de los cuatro llegó a ser cardenal).

IGLESIA DE SAN SULPICIO (2 Rue Palatine, 75006 Paris).

Cruzamos la plaza y estamos. Dedicada San Sulpicio, obispo de Bourges que murió mártir en el año 621. En el mismo lugar había otra Iglesia, construida en 1211. Quedan algunos vestigios en la cripta.

La Iglesia actual cuadruplica las dimensiones de la anterior. La construcción concluyó en 1736. San Sulpicio figura actualmente entre las iglesias parroquiales más grandes de París. (2)
La Iglesia es estilo Luis XVI, propia del siglo XVIII francés. La torre derecha es diversa y está sin terminar. La revolución lo convirtió en templo de la Victoria. Fue devuelta al culto cristiano católico en 1802. Actualmente esta parroquia continúa siendo pastoreada por los sulpicianos.

Entremos. No podemos dejar de ver: A la derecha, la capilla dedicada a los ángeles es magnífica. Tiene tres pinturas sobre los ángeles todas son de Delacroix. Para mí es gloriosa la pintura de la lucha del ángel con Jacob. Como la he visto muchas veces, cada vez que la contemplo, sonrío sin sorpresa. Pero sonrío de corazón. Caminemos haciendo el semicírculo de los laterales del templo. Notemos el bello púlpito regalo del Cardenal Richelieu (2a) Con sus imágenes de los 4 Evangelios y las tres virtudes teologales. Llegados a la altura del altar miremos para atrás: El órgano principal, de tubos, tiene fama mundial. Data de 1781.[4] Un complicado reloj astronómico ornamenta la izquierda del crucero (2b). Terminado en 1744. [5]

LO VICENTINO.

En la época de Vicente de Paúl, siglo XVII, la parroquia de San Sulpicio era muy extensa. Su población era numerosa y un poco distante de lo religioso. La parroquia de San Sulpicio fue ofrecida a Juan Santiago Olier por Julián de Fiesque, su predecesor en el cargo. Olier lo consultó con el Sr. Vicente, quien le aconsejó que la aceptara. Asumió el 25 de junio de 1642.

Vicente de Paúl conoció el antiguo templo. En esta Iglesia dijo misa y predicó varias veces. Un detalle, San Vicente vio nacer la nueva Iglesia, ya que en febrero de 1646 ponía la reina Ana de Austria (1601-1666) la primera piedra de la actual iglesia.
Aquí fueron establecidas las primeras Damas de le Caridad de París. Las Hijas de la Caridad llegaron a esta parroquia en 1641.

Luego de san Vicente. En esta iglesia se ordenó de diácono (en mayo de 1825) Juan Gabriel Perboyre. Federico Ozanam aquí fundó la primera Conferencia Vicentina. Reuniéndose varias veces en la cripta del templo. En este lugar, tuvieron lugar los funerales de Federico Ozanam, el 24 de diciembre de 1853.[6]

En el templo hay una capilla dedicada a san Vicente. Continuando por el lateral ya en el lado izquierdo, es fácil encontrar la estatua de Vicente de Paúl. Llegamos, podemos entrar. En la capilla hay dos grandes frescos de san Vicente ejecutados por Guillemont (1786-1831), en 1825. El de la izquierda representa a san Vicente hablando sobre los niños abandonados a las Damas de la Caridad del Hótel- Dieu, el de la derecha representa al santo asistiendo a Luis XIII en su lecho de muerte. El techo pinta a san Vicente entrando en el cielo, escoltado por ángeles. En los cuatro ángulos de la pintura, otras escenas de su vida: Vicente de Paúl rechaza el soborno de una persona que solicita el favor del rey; Vicente de Paúl entona salmos en su cautiverio; Vicente de Paúl distribuye alimentos a los pobres; y finalmente, Vicente de Paúl lleva alivio a los presos. Estas pinturas necesitan urgente restauración. Se ve poco; Una pena. Es más, si de algún dibujo dijera que es la cara de Gérard Depardieu, me creerían igual… Dentro de la capilla hay una estatua sedente del Sr. Vicente. Sentado ayudando a niños pobres (2c). Es obra de Emiliano Cabuchet (1819-1902), esculpida en 1857. Es una copia del original en bronce que se encuentra en la vicentina ciudad de Chatillon-les Dombes. Ahora Atravesamos

LA MANSIÓN Y EL JARDÍN DE LUXEMBURGO.

Vemos el edificio (3a). Fue la antigua mansión de María de Médici.[7] El palacio del Luxemburgo fue construido por el arquitecto Salomón de Brosse para María de Médici entre 1615 y 1627. Recordemos que tras el asesinato de su esposo, el rey Enrique IV, María de Médici, decidió alejarse de las intrigas de la corte que residía donde hoy se halla el Museo del Louvre. Además de seguridad, buscaba otro alojamiento más bello (el Louvre le parecía demasiado medieval). Encuentra en este barrio campestre, frecuentado por los italianos, lo que necesitaba. Deseaba vivir en una residencia de estilo italiano, que le recordara su tierra natal. Por tanto remodela a un edificio previo. Su fachada se inspiró en el Palacio Pitti, de Florencia.

La parte derecha del palacio fue destinada a la reina, y la izquierda al futuro Luis XIII. Desde 1622 había empezado a decorar la galería principal con obras del pintor Peter Paul Rubens. Las 13 telas que fueron encargadas a Rubens hoy se exhiben en el Museo del Louvre. En 1624, la reina se instala aquí aunque el palacio no está acabado. En 1627 vendió el Petit Luxemburgo al cardenal de Richelieu. Quien amaba comprar inmuebles y campos. La reina no vivió muchos años en su palacio; debido a los largos conflictos de poder que tuvo con su hijo. Y por causa de los diversos exilios que se ganó por ese motivo. El último exilio fue en 1631. No regresará a su casa nunca más. De hecho muere en 1642, en Colonia, Alemania. María de Médici dejó el palacio en herencia a su hijo favorito, Gastón de Orleans.[8] Hoy es sede del Senado de la Nación. El palacio anexo, Petit Luxembourg se construyó en la misma época y es, desde 1825, la residencia de los presidentes del Senado francés.

El palacio está situado en medio del bello jardín del Luxemburgo, un parque de 22 ha que está abierto al público (4a). Como en París suele llover con frecuencia, dicho parque es testigo de un paraguas viejo que dejó de funcionar allí, y solemnemente dejé en un basurero del lugar.

PANTEÓN NACIONAL.

Desde al parque se ve la imponente cúpula del Panteón Nacional. Nos acercamos. Luis XV manda edificar una enorme Iglesia como ofrenda votiva por el restablecimiento de su salud. El rey comenzó la construcción en 1755. Se concluyó a comienzo de la Revolución. La Asamblea Nacional decidió convertirlo en mausoleo para personalidades de Francia, notables por su talento, virtudes y servicios a la nación. En la cripta hallamos las tumbas de Francisco María Arouet (Voltaire), Juan Jacobo Rousseau, Víctor Hugo, Emilio Zola, Jean Jaurès, Pierre y María Curie, Andrés Malraux, etc. La cúpula domina el horizonte urbano (5 y 5a). Pinturas de héroes franceses decoran el interior, así como la vida de santa Genoveva, patrona de París (420- 496).

Al costado derecho esta allí la Facultad de Derecho de la Sorbona, así como la Biblioteca de la Universidad (6).

 

LA ABADÍA DE SANTA GENOVEVA.

Era muy antigua, vinculada al rey Clodoveo, y a la misma Santa Genoveva. Tuvo un momento de gran esplendor religioso y cultural. Destruida por la Revolución, de la abadía original sólo se conserva su torre, llamada Torre de Clodoveo.

¿Y LO VICENTINO? San Vicente ponía a santa Genoveva por modelo de caridad a las hermanas. Fue una buena campesina como ellas.[9] San Vicente llegó a conocer la abadía. Que no estaba en su mejor momento. Incluso debió ser reformada por el buen cardenal La Rochefoucauld. Dicho sea de paso, los canónigos regulares de la abadía de Santa Genoveva no eran partidarios de que san Vicente creara una nueva congregación. Estos muchachos!

Por la zona, Luisa de Marillac tuvo por aquí su casa. Fallecido su esposo, posiblemente trasladó la vivienda a la calle San Víctor entre los años 1626-1631.

IGLESIA DE SAN ETIENNE DU MONT.

Al costado del Panteón encontramos esta Iglesia en Place Sainte-Geneviève, 75005 Paris.Fue construida para los laicos cercanos a la abadía. Comenzada en 1492, no se consagró hasta 1626, por el arzobispo Juan Francisco de Gondi. Pasaron 130 años… Esta lenta construcción le dio un talante bellamente ecléctico. Entre sus estilos hallamos el gótico flamígero, elementos renacentistas, neo románico, etc. (7). La fachada es muy bella y original. Destaca su torre y su espadaña. Dentro: En la iglesia yacen enterrados importantes personajes: el cardenal Francisco de la Rochefoucauld (1558-1645), asistido en el último trance por Vicente de Paúl en la propia abadía; Blas Pascal (1623-1662) científico y filósofo jansenista, el dramaturgo Juan Racine (1639-1699). Objetos de interés: 1. El ambón artístico. Es lo primero que se ve al entrar. Desde allí se recitaban las lecturas 2. Bellas vidrieras historiadas. Están entre los ventanales más hermosos de París. 3. El relicario de santa Genoveva, no está su cuerpo, quemado por los profanadores revolucionarios. 4. El bello órgano del año 1630.

LO VICENTINO.

Francisco de Sales rezó varias veces aquí, en su época universitaria de París. Vicente de Paúl rezó algunas veces aquí. Hay un retrato de san Vicente, atribuido a Simón Frangois, y tomado en vida del santo, a sus 68 años. Hay también un cofre que contiene reliquias de Santa Genoveva y de San Vicente. Pero poca gente lo sabe…

Aquí estuvo la tercera Cofradía de la Caridad en París (finales de 1636). Las Hijas de la Caridad sirvieron aquí desde 1640. Margarita Naseau, la «primera» Hija de la Caridad, atendía en esta parroquia de San Esteban del Monte. En 1652, Luisa de Marillac asistió allí a misa durante la guerra civil que llamamos La Fronda.

Luego de san Vicente. Esta iglesia fue testigo de las primeras actividades de Federico Ozanam y sus compañeros, al servicio de los más pobres, alentados por el P. Faudet. En esta iglesia se fundó una de las primeras Conferencias de la Sociedad de San Vicente de Paúl. Muchas veces aquí participaron de la misa. En una capilla lateral, hay un medallón con su retrato y una placa grabada que conmemora las primeras actividades de la Sociedad de San Vicente de Paúl en esta parroquia.

BONS ENFANTS. Salimos de la Iglesia por la puerta del costado y tomamos a la izquierda la 3 rue Clovis son visibles restos del muro de Felipe Augusto (siglo XII).Este muro delimitaba la propiedad de Bons Enfants en tiempo de san Vicente. Fue la Primer Casa de la Congregación de la Misión en París desde 1625 hasta 1632. Lugar emocionante, que recuerda la vocación misionera de la Familia Vicentina. Ahora ustedes pueden elegir dos finales posibles. Qué camino tomarán?

FINAL A CENTRO CULTURAL IRLANDÉS. Siguiendo por Rue Clotilde, (detrás del Panteón) que se transforma en la rue des Irlandais, llegaremos al número 5. Llegamos. Esta zona de París fue el barrio de los irlandeses. Primero llegaron huyendo de las matanzas protestantes. Más tarde, venían a estudiar a París.

Fue momentáneamente Hospital militar durante los crueles combates de la guerra Franco Prusiana de 1870-1871. Recibió alumnos y especialmente seminaristas polacos durante la Segunda guerra mundial, debido al afecto recíproco entre Irlanda y Polonia. Juan Pablo II vino a este colegio como presbítero, como obispo y como cardenal a visitar a los seminaristas. No como papa. Actualmente es un centro cultural irlandés. Es además, residencia de jóvenes irlandeses que vienen un tiempo a París a hacer intercambio estudiantil.

San Vicente está entre los bienhechores del clero irlandés, principalmente durante las persecuciones protestantes. Casi genocidas. En ese contexto, varios irlandeses entraron en la Congregación de la Misión. Vicente de Paúl mandó a algunos valientes a volver y misionar en la patria y otras islas británicas. También, Sacerdotes de la Misión llegaron en 1858 para dirigir el Colegio Irlandés, donde continuarían más de un siglo. La capilla ostenta una imagen de san Vicente. Hoy prácticamente nadie sabe que los vicentinos estuvimos allí.

FINAL B.SAN NICOLÁS DE CHARDONNET.

Desde Bons Enfants nos dirigimos al este por Rue Clovis hacia Rue du Cardinal Lemoine. Giramos a la izquierda hacia Rue du Cardinal Lemoine. Caminamos por ella 110 m. Giramos a la izquierda hacia Rue Monge. Giramos a la derecha hacia Rue Saint-Victor. Llegamos a 23 rue des Bernardins, 75005 París.

Construida en el siglo XIII, La Iglesia toma el nombre de cierto espacio poblado de cardos (chardonnet), signo de salud. La iglesia fue reconstruido en los siglos XVII y XVIII. Su campanario es de 1625. La fachada es mucho más moderna, de 1934. Lamentablemente, esta Iglesia está en manos del clero ultraconservador lefevristas desde 1977. La ocupación fue ilegal pero se la arreglaron y se siguen arreglando para mantenerse allí. Este grupo tristemente célebre, es la única parroquia que tienen en París.

 

LO VICENTINO.

Aquí predicó varias veces Francisco de Sales. Esta fue la parroquia de san Vicente desde 1625 hasta 1632, y la de santa Luisa desde 1626 hasta 1636. En esta parroquia visitó Luisa de Marillac por primera vez una Cofradía de la Caridad, la segunda de estas cofradías establecida en la ciudad. Recordemos que Santa Luisa tuvo una segunda casa en la calle de Versátiles entre 1632 a 1636. Es interesante saber que en la parroquia de San Nicolás de Chardonnet, ella reunió a las primeras cuatro o cinco muchachas campesinas, el 29 de noviembre de 1633, con las que fundó a las Hijas de la Caridad. Las charlas formativas que el Sr. Vicente daba a las primeras Hijas de la Caridad fueron en uno de los salones parroquiales.

Aquí varias veces Vicente de Paúl celebró misa y dio la comunión a Luisa de Marillac, así como a las primeras Hijas de la Caridad. Aquí trabajó Margarita Naseau, como lo harían otras Hijas de la Caridad. Las Damas de la Caridad de esta parroquia atendían a los galeotes, presos en la cercana prisión de La Tournelle.

Vicente de Paúl valoraba al párroco, Adriano Bourdoise (1584-1665), quien era su amigo. Este buen presbítero fundó una comunidad, la de los Nicolaítas. Desde 1631, dirigían el seminario de San Nicolás de Chardonnet. Bourdoise está enterrado bajo el coro. La capilla lateral dedicada a san Vicente. Conmemora su obra una placa. La capilla ostenta también una estatua de san Vicente, obra de Stouf, réplica de otra en la iglesia de Santo Tomás de Aquino, París.

Donde se alza el Palacio de la Mutualidad, estaba el seminario de Bourdoise. Lo frecuentó algún tiempo Miguel-Antonio Le Gras, hijo de Luisa. El seminario de San Nicolás de Chardonnet continuó hasta la Revolución. Dio a la Iglesia universal numerosos sacerdotes. Algunos fueron víctima de las matanzas revolucionarias de septiembre de 1792. El seminario volvió a abrirse en 1815. Carlos León Souvay (1870-1939), que fue General de la Congregación de la Misión, destaca como alumno de este seminario. Fue suprimido en 1906. Se demolió en 1911 para ser el Palacio de la Mutualidad.

En el Boulevard Saint German tomar el metro Cluny – La Sorbonne línea 10 y bajar en Vaneau. Salimos enfrente a la Casa Madre y en ella nos tomamos una sopa.

Preguntas 1. ¿Qué aprendiste de la Vida de Vicente de Paúl y de otros vicentinos? 2. ¿Cómo podríamos hacer para que desde las parroquias se ayude mejor al pobre? 3. De los templos que hemos hablado: ¿Cuál te llamó más la atención? ¿Por qué?

[1] Cf. SPIEWAK, Julien. El París de San Vicente de Paúl y del Beato Federico Ozanam. Sociedad de San Vicente de Paúl en España. Madrid. Guide Religieux de la France; Guía Azul de Editorial ALCE. Madrid, Guías ANAYA; RYBOLT, John E. Tras las huellas de Vicente de Paúl. Guía vicenciana de Francia. Salamanca. CEME. 2004. 23-127.

[2] Cf. COLLECTIF, De l’hospital des Incurables à l’hôpital Laennec. 1634-2000. Une histoire de la médecine à la veille du troisième millénaire. París. Éditions Hervas, 2000

[3] . Queda de él apenas una columnata, (la del Paseo del Seminario) y un cartel que lo recuerda, situada en la calle Bonaparte casi llegando a la calle Vaugirard.

[4] En una capilla lateral hay un órgano menor, construido para el padre de Luis XVI. La reina María Antonieta (1755-1793) lo tocaba en el palacio Trianon, de Versalles.

[5] A mediodía los rayos solares inciden, en ángulo diferente, sobre una línea de bronce incrustada en el suelo, según transcurre el año. Al extremo norte hay un curioso obelisco (gnomon) de mármol blanco. Desde una abertura en la ventana en lo alto en la parte derecha del crucero, cae la luz sobre él. Cuando esto pasa, señala el equinoccio de primavera: el día tiene la misma cantidad de horas de sol que de oscuridad. Y comienza lentamente a haber cada vez más luz, simbolizando el triunfo de la vida. Tiene un cierto sentido esotérico y espiritual, en cuanto enseña a equilibrarnos así como se igualan la luz y la sombra. Se hizo famoso por la novela de Dan Brow El Código Da Vinci. Autor conocido por enriquecerse hablando mal de los cristianos católicos

[6] Salimos a la izquierda del templo. Tomamos la rue Saint-Sulpice. La idea de fundar las Conferencias Vicentinas la tienen el grupo de los 8 fundadores en un edificio contiguo. Su gran guía fue Baylie. Un letrero en el muro nos lo recuerda. Tomamos a la derecha en la primer calle caminando por detrás de la Iglesia. En el número 8 de rue Garancière Federico Ozanam vivió unos años.

[7] María de Médici (Florencia 1575 – Colonia 1642) fue reina consorte de Francia, segunda esposa del rey Enrique IV. Cuando asesinan a su esposo en 1610, fue Reina Regente de Francia hasta 1617. Cuando su hijo, Luis XIII prácticamente tiene que hacerle un golpe de estado para poder gobernar. Sin duda que esta fue una madre atípica, más madre del poder que de su hijo. Y desde que se desesperó por el poder molestó a su hijo hasta que fue una anciana agobiada.

[8] El Palacio de Luxemburgo sufrió numerosas ampliaciones y recortes a lo largo de su historia. Durante la Revolución Francesa el palacio se convirtió en prisión. Fue recortado con posterioridad por las obras de urbanización periféricas del barón Haussmann. Durante la Segunda Guerra Mundial hizo las veces de cuartel del ejército alemán.

[9] Cf. SVP, IX, 91-103. 25 de enero de 1643.